Vitaminas y complementos

Cada día, a causa de nuestra forma de vida aunque tenemos mas recursos económicos que otros países o incluso que nuestros abuelos, aparecen más estados carenciales subclínicos de vitaminas que agravan nuestro estado de salud.

Cada día, a causa de nuestra forma de vida aunque tenemos mas recursos económicos que otros países o incluso que nuestros abuelos, aparecen más estados carenciales subclínicos de vitaminas que agravan nuestro estado de salud. Esto es debido a la manera en que procesamos los alimentos, calidad de éstos, pesticidas, estrés, la mala calidad de aire que respiramos…

Por estas razones aunque pueda parecer que estamos bien alimentados, las vitaminas no llegan a nuestro organismo en las cantidades suficientes para tener un óptimo rendimiento.

Con el término “vitaminas” designamos unos compuestos orgánicos necesarios en pequeñas cantidades para el buen funcionamiento, desarrollo y crecimiento del organismo, no aportan energía pero sin embargo son esenciales y deben ser suministradas, del todo o en parte, exógenamente mediante la ración alimenticia.

Son sustancias necesarias para la vida, su ausencia total en la ración alimenticia provoca enfermedades graves y finalmente mortales (escorbuto, beri-beri o lesiones oculares etc.) su deficiencia o deficiencia moderada provoca otros trastornos, a menudo menos graves, sobretodo cuando es repetida o crónica.

También puede darse el caso de que existan excesos vitamínicos. Las hipervitaminosis A y D vienen reconociéndose desde hace muchos años. La toxicidad a partir de la vitamina A se ha asociado por ejemplo, al tratamiento del acné en los adolescentes, en los que se ingieren dosis de 25000 a 50000 UI/ día.

En cuanto a las consecuencias de la hipervitaminosis con la vit. D se puede citar la gran incidencia de hipercalcemia idiopática del lactante en Gran Bretaña que fue atribuida al enriquecimiento con vitamina D de los cereales y leches en polvo, aporte éste que se sumaba a la suplementación vitamínica profiláctica que se acostumbra a dar. Los aportes diarios de hasta 3000 a 4000 UI de vitamina D resultaron corrientes; esta cifra es 7 a 10 veces superior a las dosis corrientemente recomendadas de 400 UI diarias.

Las vitaminas se dividen en dos grandes grupos:

1- Vitaminas hidrosolubles

Las vitaminas hidrosolubles como su nombre indica son solubles en agua, por lo que tomadas en exceso se eliminan por la orina. Su aporte debe de ser renovado constantemente puesto que no quedan almacenadas en el organismo. Se disuelven con facilidad en el agua de cocción y el calor destruye gran parte de algunas de ellas.

Comprenden:
  • Vitamina C (Ácido Ascórbico)
  • B1 Tiamina
  • B2 Piridoxina
  • B3 Niacina
  • B5 Ácido Pantoténico
  • B6 Piridoxina
  • B8 Biotina
  • B9 Ácido Fólico
  • B12 Cianocobalamina
  • B15 Ácido Pangámico
2- Vitaminas liposolubles

Las vitaminas liposolubles como su nombre indica son solubles en las grasas, por lo que tomadas en exceso se acumulan en el hígado y en el tejido adiposo. Comprenden las vitaminas A, D, E, y K. Estas vitaminas se conservan bastante bien con la cocción. La bilis es necesaria para su absorción intestinal.

En esta sección encontraréis nuestra selección de vitaminas y otros complementos alimenticios como silicio, hierro, magnesio y colágeno.

Vitaminas y complementos

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